Pensarnos desde la her(ida), por Margarita Bustos Castillo
Ausentes La palabra no concibe decir lo que los ojos han visto la palabra se calla miedo bajo la piel respira por boca de lobos capturan la memoria y acontece una noche los cuerpos ausentes. Murió pronunciando su nombre es el fin del mundo y no me moriré contra nadie más bien el humo tus manos abiertas con el mar dentro de la boca pulsaciones de sal(muera) y una mentira entrando por todas partes, su espuma y los crujidos bajo la piel. La palabra no concibe decir lo que los ojos han visto a fin de cuentas, maletas sombrías ovillan la tarde a fin de cuentas, los cuerpos nunca volvieron y sus voces, a fin de cuentas. No sabemos de qué se trata esta historia yo ya no existo y el despojo a la espera del quinto mandamiento...