El Cristo roto, una blasfemia milagrosa
El Cristo roto, la nueva novela de Marcelo Rubio, es un ejercicio delicado sobre el cómo desarrollar una historia interesante en una síntesis exacta. No hay imágenes de más, no toda la información será dada al lector (una confianza hacia nosotros que debemos agradecer), las bondades y sus reversos no son absolutos. Las apariencias de cada personaje no son más que máscaras que representan ese extenso carnaval que es la convivencia en un pueblo pequeño, con acciones pequeñas, con universos definidos, con secretos profundos. Nada que envidiar a las grandes ciudades, solo que en la inmensidad de individuos, esas grandes tragedias escondidas en la máscara logran disimularse mucho mejor. Si la idea de una historia que acontece en un pueblo nos remite a cierta literatura específica (como Osvaldo Soriano), Marcelo Rubio encuentra otra posibilidad, más cercana a la poesía, a la construcción poética del pensamiento interno; reafirmando desde la belleza las rabias de un ...